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martes, 24 de abril de 2012

Turismo y tecnología: Obligados a entenderse


La semana pasada tuve la posibilidad de participar como invitada en el foro de turismo y tecnología Turismo.as que se celebró en Oviedo del 17 al 19 de abril y que organiza ya desde hace 4 ediciones Juan Otero @ruralworker. Unir en un foro turismo y tecnología me parece más que acertado y tener la oportunidad de hacerlo en Asturias, una tierra estupenda para los amantes del paisaje y la gastronomía, me parece un lujo. 

Además, este año el foro, junto con la presencia de las Comunidades Autónomas, ha contado con una sesión especial de emprendedores que me parece especialmente relevante. El turismo es una de las industrias más importantes de este país y, como se dijo en Oviedo, estamos desaprovechando en cierta medida la posibilidad de exportar intangibles en este campo relacionadas con el know-how y la tecnología aplicada. Somos una referencia en el mundo en turismo, aprovechemos esto para exportar conocimiento y mejorar nuestros procesos.

La tecnología ofrece al turismo oportunidades únicas para mejorar el servicio al cliente. La generalización del uso de smartphones y tablets unida a la geolocalización, la realidad aumentada, los códigos QR y otras tecnologías del estilo permite el desarrollo de nuevos sistemas de información inmediata e incluso contratación inmediata que nos van a obligar, queramos o no, a cambiar la forma en que entendemos la promoción y, sobre todo, la información turística que damos los destinos. Las oficinas de turismo, tal y como las conocemos hoy, están abocadas a la reestructuración orgánica si no quieren acabar por desaparecer. Es cierto que aún hay muchos turistas que buscan el folleto y el mapa de papel, pero también es cierto (como se comentaba en el foro) que ya no vale el "no puedo recomendar". Si no recomendamos nosotros lo harán las redes sociales, los blogs, las plataformas de reserva, Tripadvisor... es decir, los propios usuarios. La utilidad para el usuario es lo que prima en su elección de las herramientas tecnológicas.

Estos son los cambios que no se avecinan, sino que ya están aquí. Y, según se vio en el foro hay cuatro ejes claros de actuación ante todos estos cambios que los destinos y las empresas estamos intentando implementar con mayor o menos éxito:
  1. Colaboración entre competidores. Como dijeron en Turismo.as no hay charla de marketing que no tenga 2 anglicismos y la palabra "sinergia" ;-) Y es que es el tiempo de ver a los competidores como colaboradores y llegar a acuerdos para complementar los esfuerzos y alcanzar las metas sumando. 
  2. Apuesta por la innovación y el emprendimiento. Aún impresionada por los medios y proyectos de AndalucíaLab, (qué envidia) el resto estamos abocados a otro tipo de acciones menos ambiciosas. Pero la innovación  es la vía más rápida hacia la diferenciación. Busquemos otras formas de hacer las cosas para conseguir otro tipo de resultados. Arrimarse a los emprendedores consigue esas sinergias que llevan a acciones win-win en la que todos ganan. Fomentar el intraemprendimiento nos lleva hacia el tercer eje.
  3. Creatividad frente a los recortes presupuestarios. Los destinos más pequeños siempre hemos aportado más de lo primero por falta de los millones que manejaban los más grandes; pero ahora es una tarea que todos tienen encima. Darle al coco es gratis y ahora que no hay presupuesto hay más tiempo para pensar. Hay que conseguir lograr más con menos y eso sólo puede hacerse con creatividad e ingenio.
  4. Por último, pero en mi opinión lo más importante, están las personas. El turismo es una industria basada en personas y emociones. Por eso es especialmente importante tener en cuenta que la tecnología es solo una herramienta al servicio de las personas y que para usarla con eficacia no hay que perder el foco en que hay que usar esas herramientas con motivación, emotividad y cariño.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Proyectos imposibles surfeando las olas


Llevo un año #nasf rodeada de proyectos imposibles. Proyectos que se soñaron un día, como Sindrome Up y que gracias a sus líderes, Iñigo Alli y Mariano Oto (sus blogs son maravillosos), empieza a convertirse en una realidad ayudado por personas que se enamoraron del proyecto, seguro que contagiados del síndrome up, que no es más que el entusiasmo que trasmite todo el que se acerca a esta iniciativa. Os recomiendo seguir este proyecto, que tendrá el próximo fin de semana su gran fiesta en torno al congreso, pero que no es más que el principio. Ya que todo este movimiento no hace más que sembrar una semilla de cambio, de innovación en las formas y en el fondo que dará más frutos en un futuro inmediato.

Con #nasf sucede lo mismo. A pesar de estar en primera línea desde el principio, me sigue costando explicar a la gente que no conoce este movimiento qué es NASF. La definición no es simple. Quizá la mejor forma de hacerlo es contando el objetivo: cambiar la sociedad, inocular el virus del emprendimiento, entendido como una actitud de ponerse al frente de diversos proyectos (no sólo crear empresas) y hacerlo desde la sociedad civil, basándose en personas, no en instituciones y subvenciones. Porque Nasf es sólo una "simple" agrupación de personas cuyo fin último es crear un ecosistema que facilite la generación de nuevos proyectos, no que mate la iniciativa como es el que tenemos ahora. 

Habrá quien piense que organizar una reunión mensual para escuchar los proyectos de otros no fomenta nada ni ayuda a cambiar el mundo. Probablemente es cierto. Lo que ayuda a generar ese ecosistema es la actitud de la gente que acude a esas reuniones. Al igual que el Síndrome up se contagia por la vía del entusiasmo, el espíritu Nasf también lo hace. Se renueva en cada reunión, en cada post en el blog, en Facebook, en Twitter, en Linkedin... Y en cada conversación con personas de ese entorno. 

Resulta muy enriquecedor a nivel personal y acelera tanto los cambios en la vida de algunos, que muchos hemos emprendido proyectos de diverso calibre, empresariales o sociales de un tiempo a esta parte. Quiero pensar que gracias a este espíritu Nasf, que ha cambiado la forma de ver la vida de algunas personas. Yo me cuento entre ellas. 

Cuando Rafa Aguilera y yo presentamos nuestra parte del viaje a San Francisco hicimos que todos los presentes formaran una red de conexiones con serpentinas que lo que querían es explicar que cuando hay mucha gente conectada con un hilo común, se forma una red que permite capturar el talento, el dinero, los recursos... Luego hay que ponerlo en valor. Mantenerse con la tabla en el agua, hace que cuando llega la ola, al menos tengas la oportunidad de cogerla. En eso estamos y para eso hemos trabajado este año, con mucho esfuerzo y sin ningún beneficio (al menos económico) Algo que poca gente entiende. 

El camino hasta aquí no ha sido fácil. Este año ha sido complicado. Probablemente uno de los más intensos de mi vida. Me ha costado algunas lágrimas y muchas sonrisas con momentos increíbles. Pero, cuando miro hacia atrás, siento que ha merecido la pena. Porque eso es vivir: llorar, reír, sentir... Y yo quiero vivir así mi vida. Me niego a tener una vida sin olas, sin altibajos. 

Sólo la posibilidad de estar en primera línea para coger la ola es un valor de participar en #nasf. La gente te cuenta sus proyectos y, muchas veces, puedes hacer algo para impulsarlos. Amén de la satisfacción de ver cómo crecen y se desarrollan o mueren pero dejan un poso de aprendizaje. Pero estar en el agua también te permite conocer a otros surferos, que piensan diferente, que cogen las olas de otra manera y que te enseñan a tener una visión diferente de la vida. 

Igual somos unos idiotas utópicos o estamos un poco locos, pero es que los proyectos imposibles de los locos son los más apasionantes. Hoy otro loco genial, Guillermo Nagore, ha hecho público su proyecto de vida para el próximo año. Sólo un tipo especial puede dejarlo todo para emprender un proyecto muy personal y rodearlo de una historia maravillosa que podéis conocer al detalle en su blog, sólo porque un médico le dijo que tenía que andar. ¿Otro proyecto imposible? No lo creo. Conozco su proyecto hace tiempo y espero que lo presente en Nasf y podamos colaborar en llevarlo a la práctica. Aunque no sea así, sé que lo conseguirá de todas formas. 

Desde que volví hace un año de San Francisco me gustan los proyectos imposibles, los propios y los ajenos. Me gusta que me obliguen a pensar de forma diferente, que me hagan replantearme mis convicciones, a pensar con las ideas de otros, a co-crear, discutir, defender mis ideas, aceptar las ajenas y defenderlas como propias, inspirarme con las vivencias de otros y participar de todo ello en primera persona, sin dejar que sean otros los que me lo cuenten. Todo eso lo consigo gracias a Nasf y, sobre todo, a las personas que me rodean en el agua esperando a coger juntos esas olas estupendas.

jueves, 27 de octubre de 2011

En esta nuestra comunidad...


La ventaja de viajar en Bussines no es el espacio, el asiento y la mejor comida… la ventaja es la persona que se sienta al lado y las posibilidades de networking.  Te hace pertenecer a una comunidad de élite, diferente, única y que ofrece más oportunidades de negocio. 

La ventaja de crear una comunidad de fieles en torno a una marca creo que es indudable a estas alturas. Para el que aún tenga dudas, le recomiendo leer este artículo de El País: No es magia es Marketing

En Nasf he aprendido mucho sobre crear comunidad en torno a un tema (el emprendimiento) para fomentar el networking y el desarrollo de un sector. Es un modelo sencillo, pero creo que funciona. Lo importante no es el proyecto que se presenta, sino las personas que se juntan en torno a ese evento. Pura calidad emprendedora con la que hacer negocios y desarrollar proyectos de todo tipo. 

Pero Nasf es una “empresa” desinteresada que no busca hacer negocio para la organización. Creo que podemos crear una estructura similar, basada en este sistema, con algunos elementos añadidos y hacer de eso una empresa de éxito comercial 

Hemos visto un caso clásico del marketing Apple, un caso de emprendimiento social sin ánimo de lucro ¿Y en empresas de servicios? ¿Por qué no ha de tener ventajas ser cliente de una empresa? ¿Y por qué no hacer de eso la USP,el elemento competitivo que distinga nuestra oferta de otra?  ¿Cuáles son las claves para llevar esto a cabo? 
  • Elegir un mercado especializado, un nicho. (En el mercado global es más complicado, debe haber un interés común)
  • Crear una cartera de clientes (incluso futuros clientes) variada y motivada.
  • Convertirse en catalizador, favorecedor, impulsor, ayudador… Ser el nexo de unión
  • Generar networking entre los clientes: eventos, cursos, actividades… los modelos son muchos y variados. 
  • Saber aprovechar todo ese flujo para generar también negocio para la marca que lo impulsa. Ese es, seguramente, el mayor reto. 

Sin embargo creo que los resultados que se pueden conseguir merecen la pena:
  • Fomenta la creación de nuevos productos, nuevas oportunidades de negocio, nuevos socios y proyectos .
  • Fideliza los clientes que perciben un verdadero valor añadido en pertenecer a esa comunidad.
  • Se trata de una Ventaja competitiva imposible de copiar. Podrá copiarse el modelo, pero nunca la cartera de clientes, que es propia.
  • Si la comunidad es suficientemente especializada puede convertirse incluso en un lobby en la materia e influir positivamente en las decisiones administrativas

Eso estamos intentando hacer en Food Travel Thinking. Nuestro nuevo proyecto del que os hablaremos más adelante ;-)

Colaboración para Ilunik